Oscar Niemeyer,
el arquitecto eterno.

texto y fotos de Bernardo Gutiérrez

Niemeyer me recibió dos veces en su estudio de playa de Copacabana, en Río de Janeiro. En dos entrevistas íntimas, el arquitecto me confesó sus prioridades vitales y laborales. Su amor por la mujer, la curva y la vida. Su implicación política, su militancia comunista, su idolatría por Fidel Castro, Simón Bolívar o el Che Guevara. Su exilio en Europa. Y charló minuciosamente sobre qué le mueve a disenar obras como la sede de la editorial Mondadori en Milán, la del Partido Comunista Francés en París, la Universidad de Argel o el Congreso brasileno. A sus 101 anos, Niemeyer conserva su actividad laboral y social. Trabaja todos los días.  Recibe a sus amigos para hablar de poesía y astronomía. Y está recién casado con quien fue su secretaria durante anos. En 2010 se inaugurará el Centro Cultural Oscar Niemer en Avilés, la mayor de sus obras en Europa.

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